Bing implementa el filtrado de imágenes por licencia Creative Commons

El buscador Bing  en su versión estadounidense añade una nueva e interesante funcionalidad a las búsquedas de imágenes: el filtro de resultados por licencia Creative Commons.

Bing_CC_cortada

 

Originariamente pensado para profesores, blogueros o alumnos, esta nueva funcionalidad permite elegir entre:

  • Public domain (Dominio Público): Simplificando, el creador de la imagen ha cedido todos los derechos y puedes usarla sin restricciones.
  • Free to share and use (Libre de usar y compartir): Puedes usarla y compartirla pero sin realizar cambios o editarla. Tampoco permite usos comerciales. Suele ser la opción con más resultados.
  • Free to share and use commercially (Libre de usar y compartir incluso con fines comerciales): Puedes compartirlas y usarlas para fines personales o comerciales. La edición no está permitida.
  • Free to modify, share, and use (Libre de modificar, compartir o usar): Se pueden modificar, compartir y usar, pero no para fines comerciales.
  • Free to modify, share, and use commercially: Puedes hacer casi todo lo que quieras, modificar, compartir y usar para cualquier fin, personal o comercial.

Aunque el buscador muestre las imágenes filtradas se recomienda igualmente comprobar con detalle los términos de la licencia antes de utilizar la obra, para evitar problemas.

Por último, recordar que todas las licencias CC obligan a identificar al autor de la obra (siempre que sea posible), ya que incluyen las cláusula “by:”.

Fuente:

Searching Images by Usage Rights. http://www.bing.com/blogs/site_blogs/b/search/archive/2013/07/01/filter.aspx

Filter images by license type. http://onlinehelp.microsoft.com/en-us/bing/dn261810.aspx

Las editoriales y productoras, ¿un problema para los derechos de autor?

Leo en el excelente blog sobre copyleft Manzana Mecánica una entrada sobre “La industria del copyright: menos cultura para nosotros, más ganancias para ellos

Trata sobre uno de los problemas que se está afianzando en los últimos años sobre la tal vez mal llamada “industria cultural”, en lugar de industria del entretenimiento.

Esta industria formada por los intermediarios entre el creador de una obra y el consumidor (si es que queremos rebajar a consumidor al lector de libros o a aquellos que vemos películas), aún mantiene el control de las puertas de acceso que unen a los autores con su público. La forma de regular y gestionar esta relación a menudo plantean serias dudas, tanto desde un punto de vista ético, pues no pasan los mejores como en primera instancia podríamos pensar, ni tampoco priman los necesarios valores que debería defender la cultura, lo que en realidad importa son los beneficios por encima de todo, por encima de todos.

Como el vídeo es muy claro y la noticia original merece ser leída, aquí vamos:

Si bien puede considererse un punto de vista algo extremista, es cierto que el cambio que promueve internet, potenciando una relación más directa entre el creador y sus seguidores acorta las distancias y se salta el papel del intermediario, con todos los beneficios y perjuicios que esto puede causar.